El Comercio con la Unión Europea, autopista para que narcos laven ganancias

El Comercio con la Unión Europea, autopista para que narcos laven ganancias

México ha construido barreras legales para cerrarle el paso al dinero del narcotráfico, pero a pesar de los sofisticados controles financieros miles de millones de dólares se siguen colando por la puerta grande: el comercio con Estados Unidos.

La cruzada mexicana para atacar el lavado debe lidiar con sistemas automáticos de detección que fallan, falta de personal de supervisión en entidades financieras y reguladoras, una economía donde reina el efectivo y, para rematar, el poder corruptor y la creatividad de los cárteles de la droga.

El comercio se ha convertido en una autopista para las organizaciones de narcos, que limpian ganancias en compraventas con firmas de Estados Unidos a las que envían cargamentos de productos lícitos sobrefacturados a través de empresas fachada.

Con un creciente intercambio bilateral de 450 mil millones de dólares anuales, el volumen de negocios hace fácil esconder el dinero en un país socio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Estados Unidos y Canadá.

Unas 200 empresas de México figuran en la lista negra de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadunidense por supuestos lazos con el narcotráfico, desde firmas comercializadoras y exportadoras hasta compañías de servicios aéreos y de lavado… de autos.

El dinero que blanquea el narcotráfico va de 4 mil a 10 mil millones de dólares anuales, según dos cálculos distintos del gobierno mexicano. Washington cree que puede trepar hasta 29 mil millones y hay legisladores mexicanos que suben la cuenta hasta 45 mil millones. Esa catarata de recursos es el combustible que aviva la macabra violencia que ha dejado más de 60 mil muertos en el país desde que Felipe Calderón lanzó una cruzada tras asumir la presidencia en 2006.

Para intentar bloquear los caminos al dinero ilegal, el Congreso aprobó en octubre una ley antilavado. “Es un buen paso (pero) no creo que sea suficiente”, dijo Jorge García-Villalobos, socio de asesoría financiera en Deloitte, especializado en antilavado de dinero. Aunque restringe las compras de bienes en efectivo, impone penas de cárcel para los actores del sistema financiero y amplía los sectores obligados a reportar operaciones sospechosas, la norma no hace referencia al problema comercial.

“Hay que salir de la visión estrecha de que el lavado de activos se ha hecho solamente a través de las instituciones financieras”, añadió Antonio Mazzitelli, jefe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en México. “Hay multiplicidad de actividades económicas que pueden facilitar el lavado de dinero, y en eso seguramente más el comercio”, agregó.

Sin embargo, controlar el comercio sin lastimar la vital corriente de mercancías legales implica para México negociar con sus socios un cambio de protocolos y aguzar la lupa fiscal, cuando Washington ha sido reticente a modificar el TLCAN.

Fuente: La Jornada.